sábado, 26 de octubre de 2013

¿Cómo es tu Twitter? ¿y tu FB?

Antes de la aparición de las redes sociales, es decir, hace poco más de una década, cuando conocíamos a alguien por primera vez, lo más usual era pedir su número de teléfono o su correo electrónico. Ahora, lo más común es preguntar cuál es su nombre en Twitter o su cuenta de Facebook ya que damos por hecho que todas las personas de nuestro entorno contarán con alguna de estas redes sociales. Y es que la suma de cuatro de estas redes alcanzaría a ser una población por encima de los 2.700 millones de personas, siendo solamente Facebook casi la mitad.

¡Somos 1.000 MILLONES DE VECINOS! 
Echadle un vistazo a la evolución de las tres ediciones del mapa iRedes:




El problema llega cuando se sobrepasa la línea del uso y abuso y aparece la adicción; la adicción a las redes sociales es una forma de tecnofilia. Como ya expliqué en dicha entrada anteriormente, gracias a las nuevas tecnologías hoy en día es posible estar en contacto con otras personas a todas horas, consultar el correo o en este caso, entrar en las redes sociales en cualquier momento. Podemos relacionarnos y comunicarnos con la otra punta del mundo sin salir de casa y, al hacer un click, publicar aquello que queramos compartir con nuestros ciberamigos.
Esto hace que muchas personas sean incapaces de resistirse a la tentación de entrar en su perfil de Facebook o consultar su cuenta de Twitter a cada instante.

"La adicción a las redes sociales aun no es conocida como enfermedad, pero ya hay clínicas en el mundo especializadas en el control de este trastorno, que se considera como un problema social y que afecta alrededor del 40% de los "internautas", los usuarios de las principales redes virtuales". Explicó el doctor italiano Frederico Tonioni.


Un estudio publicado en la revista Psychological Science afirma que las redes sociales provocan más adicción que el alcohol o el tabaco.

Muchos de nosotros somos incapaces de no ceder a la tentación de consultar las redes sociales, ya que este deseo nos resulta muy fácil de satisfacer. Por el contrario, es más fácil resistirse a fumar un cigarrillo o tomar una copa, factores que habitualmente son causa de adicción. Mientras que el alcohol o el tabaco son adicciones que tienen un coste económico y sanitario, el acceso a las redes es una acción que “cuesta poco” participar y por esto es precisamente, lo que le hace más difícil resistirnos a la tentación de usarlas.


Personalidades que llevan a cabo a esta adicción:

  • ·         Los que tienen una pronunciada timidez. 
  • ·         Los que carecen de una buena socialización.
  • ·         Los que sufren episodios o estados depresivos.
  • ·         Los que rechazan su identidad.
  • ·         Los que tienen baja autoestima
  • ·         Los que atraviesan una desilusión amorosa y se sienten solos. 
  • ·         Los que buscan emociones fuertes.
  • ·         Los que presentan elevado grado de ansiedad para las relaciones sociales cara a cara.


Cómo reconocer si se tiene una adicción a las redes:

  • ·         Revisar Facebook a diario, varias veces al día o todo el día.
  • ·         Su mentalidad es filtrar todo a través de la red social, como poder compartir, promocionar o propagar todo tipo de información.
  • ·         Actualizar su estado, perfil, fotos, etc. con frecuencia y etiquetar amigos para recibir comentarios.
  • ·         Las horas de descanso se han reducido a dos horas o más.
  • ·         Pasan horas antes que te des cuenta que no han hecha nada, excepto navegar en Facebook, Twitter o MySpace.
  • ·         Disminución generalizada de la actividad.
  • ·         Rechazo a dedicar tiempo extra en actividades fuera de la Red.
  • ·         Dejar de lado a la familia o amigos, así como al trabajo y las obligaciones personales.
  • ·         Irritabilidad cuando se es interrumpido. Los llamados “adicto” (la gran mayoría menores de 25 años) en un 18% de estos pueden estar desconectados apenas un par de horas.
Para terminar, os dejo un vídeo para que te des cuenta...
¿CUÁNTAS COSAS DEJAS DE HACER?


viernes, 25 de octubre de 2013

¡BIENVENIDO AL MUNDO REAL!

¿Cuántas veces has dicho que vas a cambiar?
¿Y cuántas veces has prometido a tus padres, tu pareja o tus hijos, o inluso a ti mismo; desde mañana mismo, no consumo más drogas o alcohol, o no juego más a ese videojuego?
Seguramente lo prometías de verdad, pero el miedo es temporal, y nunca un buen sustento para un cambio duradero.
En una persona adicta cambiar de una forma radical no es tan fácil, pues la negación forma parte de la enfermedad.
Este sistema de negación, en el adicto se conoce como sistema delusional, que va creciendo para sostener una mentira, que se convierte cada día en algo más difícil de creer.
Pero cuando el dolor es insostenible, no hay más remedio que cambiar.
Es cierto que decidir y actuar, son dos cosas separadas; pero considero que están unidas por el hilo de una curva que dibuja un proceso, llamado RECUPERACIÓN.
La recuperación entonces, es "el acto de cambiar, que sigue usualmente, pero no de manera necesaria, a la toma de decisión".
La recuperación no se logra prometiendo, sino tomando ¡¡¡ACCIÓN!!!
¿Y qué significa eso?
La acción es "el comienzo de una planificación para conseguir un objetivo determinado".
La solución más segura es la abstinencia completa de todo lo que altere la mente o la forma de sentir.
Cada adicción puede tener un plan de recuperación algo diferente al principio, pero una vez lograda la primera recta, los caminos son casi idénticos: se enfocan en el cambio personal.

Al dejar a un lado esa adicción, después de tiempo conviviendo con ella, viene el síndrome de abstinencia.
Así, se define como "el conjunto de reacciones físicas o corporales que ocurren cuando una persona con adicción a una sustancia psicoactiva deja de consumirla". O sea, en pocas palabras, el efecto rebote; el cerebro se había adaptado a las rachas de consumo compulsivo y ahora debe hacer lo contrario. Y eso...duele.

Al fin logras desengancharte sintiendo una sensación de libertad indescriptible, pero...cuidado; que el peligro no termina.

Porque ahora comienza el cambio personal. Después de depender de la adicción para vivir, te sientes profundamente vacío.
El dilema es cambiar o recaer, pero todo lo que se necesita es paciencia. El tiempo mínimo requerido para cualquier tratamiento es de al menos seis meses.
Y una vez en el camino, el panorama es muy esperanzador. ¿Puedes imaginarlo?.
Una nueva vida, no más dependencia, y la oportunidad de crecer interiormente y de conocerte mejor.
Nadie diría que tanto dolor te colocaría en el camino del crecimiento.
Hay que ver el terreno desde arriba, para entender el panorama. Pero eso, sólo se logra después de haber recorrido el camino.

Bienvenido al mundo real.

CONCIÉNCIATE.





MI VIDA ES UNA PARTIDA DE CARTAS

Hoy quiero dedicar mi entrada a una de esas adicciones tan sonadas, pero que a pesar de ser enormemente conocidas por todos nosotros, no estamos concienciados de sus consecuencias.
Se trata de la ludopatía, y es que es una enfermedad que díficilmente la reconoce quien la sufre.

  • ¿Qué es la ludopatía?
La ludopatía se puede definir como un impulso irreprimible de jugar a juegos propios de casino (máquinas “tragaperras”, ruleta, póker, Black-jack, etc.), aunque no siempre se juegan en estos locales. Muchos ludópatas juegan además en bares y domicilios particulares. El jugador suele ser consciente de sus consecuencias y siente deseos de detenerse sin poder lograrlo.

En la ludopatía no interviene ninguna sustancia adictiva, por lo que se considera como una enfermedad mental como así está actualmente reconocida por la Organización Mundial de la Salud en su Manual de Diagnóstico de Enfermedades, o por la Asociación Americana de Psiquiatria.


  • ¿Qué consecuencias tiene?
La ludopatía crea tolerancia, dependencia y en última instancia adicción, lo que provoca una alteración progresiva de la conducta, que desemboca en una falta de control del impulso de jugar, ignorando cualquier consecuencia negativa, obsesionándose con el juego y dándole prioridad frente a su trabajo, familia, salud, dinero, etc.
A veces, el jugador patológico se ve obligado a la comisión de hechos delictivos, que incluso van en contra de su naturaleza, para conseguir dinero u otros medios que le permitan mantener su conducta adictiva.


  • ¿Cómo podemos reconocer al ludópata?
o Necesidad de jugar para evadirse de problemas o sentimientos de tristeza, enfado o ansiedad.
o Perder más dinero del que puede permitirse teniendo que pedir prestado.
o Irritabilidad o ansiedad si no puede jugar o si intenta jugar menos.
o Varios intentos fracasados de dejar el juego.
o Necesidad de apostar cada vez cantidades mayores para aumentar la excitación.
o Tener pensamientos constantes sobre volver a jugar o sobre como conseguir más dinero para apostar.
o Pérdida de trabajos o de estudios para jugar, incluso relaciones importantes como parejas e hijos.



  • ¿Cómo se trata la ludopatía?
La ludopatía se trata básicamente con técnicas psicoterapéuticas conductuales para intentar modificar el impulso de jugar. Existen también grupos de apoyo y autoayuda para ayudar a combatir la adicción.

También se están haciendo estudios y pruebas para tratar la ludopatía con medicamentos. Los primeros resultados arrojan un buen resultado con antidepresivos y los antagonistas opioides (Naltrexone) aunque estos estudios aún no son concluyentes.



Para final la entrada, os dejo un extracto de una noticia de Argentina publicada ayer:

24-10-2013 | NACIONALES | ANTE EL AVANCE DE LA ENFERMEDAD

Quieren crear un Observatorio sobre Ludopatía

El Diputado Nacional del GEN Fabián Peralta presentará un proyecto de ley a través del cual propone la creación de un Observatorio de Ludopatía.[…]
Según el legislador "la ludopatía ha crecido de manera muy significativa en el país. Esta suerte de anarquía en la habilitación de salas de juegos no fue acompañada de la correspondiente cobertura sanitaria, ni en lo preventivo ni mucho menos en lo asistencial".
Recordemos que el juego patológico fue reconocido como enfermedad por la OMS en 1992 y que es una adicción más con la diferencia de que al no intermediar sustancias pasa mucho más desapercibida.[…]

"Acá hacemos todo al revés, incluso las loterías provinciales suelen realizar sus publicidades relacionando el juego con la solidaridad social, un verdadero dislate, ya que no se puede ver al juego como una forma de financiar políticas sociales sin advertir que para algunas es una adicción con las consecuencias que todos conocemos".

A falta de pan buenas son galletas

¿A quién no le gusta las galletas Oreo? Esa galleta azabache, crujiente, esa nata cremosa, digna de ser comida primero tal y como nos aconsejan en sus anuncios... Pues bien, un grupo de científicos de la universidad de Connecticut (EEUU) han realizado un experimento con ratas en el que intentaban demostrar la adicción que crean los productos alimenticios ricos en azúcares y grasas, usando como elemento de estudio las famosas galletas Oreo.
 
 
 
La sorpresa de este grupo de científicos fue tremenda cuando analizaron la actividad neuronal de las ratas al comer estas galletas. Vieron que se estimulaban regiones neuronales llamadas "nucleus accumbens" o tambien conocida como "centro del placer", más amplias incluso que con dosis de cocaína o morfina.
 
La conclusión de este estudio afirma que las galletas Oreo son tan adictivas como la Cocaína
 
Como curiosidad, las ratas al comer las Oreo las abrían y comían primero su contenido y luego la galleta, tal y como nos aconsejan la empresa fabricante en sus anuncios.
 
 
Aqui os dejo el enlace de la notica donde se amplia la información:
 
 
 
 
 


jueves, 24 de octubre de 2013

¡Aquí no hay Wifi!

Hoy en día estamos acostumbrados a disponer en las cafeterías, autobuses, tiendas o edificios públicos de una Red Wifi de fácil acceso; en cada esquina por la que pasemos por casualidad estaremos seguros de que vamos a encontrar este símbolo:
Este nombre comercial tan resonante para nuestros oídos, es una de las tecnologías de comunicación inalámbrica más utilizada en este momento.
Su velocidad y alcance lo convierten en una fórmula perfecta para la entrada a Internet sin cables y su sencillez y comodidad lo hacen enormemente atractivo y necesario para nuestro día a día.
Las personas del siglo XXI nos estamos convirtiendo en adictos a estas cuatro letras, necesitamos sentirnos "protegidos" por esta comunicación continua, "sumergidos" bajo sus ondas y "rodeados" por esta red inalámbrica.



Llegamos hasta el punto de sentirnos vacíos si no podemos acceder a la Red en un momento determinado, el mundo real nos resulta aburrido cuando no podemos entrar en el nuevo mundo virtual. Sentimos la necesidad de contrastar información, de comunicarnos con el resto del mundo y de navegar sin rumbo fijo en busca de algo que nos interese. Buscamos Zonas Wifi como si se tratasen de lugares paradisíacos para nuestra mente internauta.

Y cuando llegamos a un sitio donde no hay Wifi, caemos en el abismo y nos invade el vacío y el recuerdo gris de lo que era vivir sin conexión, aquella época que nos parece ya prehistórica. El Wi-Fi es ahora nuestro plato de comida, algo vital para la mayoría de nosotros.



Aquí os dejo una noticia que se ha publicado recientemente en el diario El País; la dieta detoux digital para aquellos "obesos" de la Red y tecnológicamente agotados...
OBESOS DIGITALES     

Drogadicción durante la adolescencia.

Cada vez se hace un uso más temprano del alcohol, tabaco y drogas ilícitas de las que no se tiene consciencia, sin pensar ni importar las consecuencias que pueden acarrear con el paso del tiempo. 
El abuso de sustancias ilegales o el consumo excesivo de las legales crea problemas en el entorno familiar y en las amistades, faltas en el colegio, situaciones de peligro, etc... y la actitud del que consume va variando, transformándose en una persona nueva y mucho más agresiva.

Así hay adolescentes que pasan de hacer un uso poco frecuente de las drogas a hacerlo de una forma más habitual y acaban presentando una "dependencia a las drogas", es decir, tienen la necesidad de tomar cantidades mayores de las sustancias para lograr los efectos deseados. 

Una de las explicaciones del por qué se empieza a coquetear con las drogas es por las consecuencias positivas que trae el consumo de las mismas, entre las que destacan una potenciación de la actividad psico-física (alegría, euforia, superación de la timidez y retraimiento, mejoría del estado de ánimo, etc.), posibilidad de diversión y entretenimiento e integración dentro del grupo de amigos donde la mayoría consumen y por los que la persona es influenciada en muchas ocasiones. 
También es cierto que otros jóvenes comienzan a consumir para evadirse de sus problemas considerando así las drogas como una forma de sentirse bien sin caer en la realidad misma.



 Por todo esto, queremos concienciar a todas las personas que es muy fácil dejarse dominar por este mundo del que afortunadamente suele haber salida, lo único que se necesita es sacar la fuerza de voluntad que se oculta en nuestros adentros.

miércoles, 23 de octubre de 2013

TECNOFILIA

¿Cuántos de vosotros pasáis más de una hora sin estar en contacto con algún tipo de tecnología? Apostaría a que la mayoría, además de estar leyendo esta entrada en la pantalla de vuestro ordenador, tenéis encendida la televisión, estáis hablando por el móvil, con la tablet o el Ipad... 

Mira cómo esta novia no puede esperar a mirar su WhatsApp ni el día de su propia boda... 
¡Resulta gracioso pero preocupante!



Aunque la tecnofilia puede aparecer en cualquier persona, sin diferenciar edad, sexo o cultura, los adolescentes de hoy en día somos dependientes tecnológicos y esto ya es un hecho. Más del 15% de la población de los países desarrollados sufren las tecnoadicciones y el mayor riesgo se encuentra entre los 13 y 18 años.




¿QUÉ ES LA TECNOFILIA?


La tecnofilia es la adicción a Internet y a las nuevas tecnologías.
Como he dicho antes,  la gran mayoría de las personas tienen algún grado de tecnofilia por la gran dependencia de la sociedad actual hacia la tecnología. 

Un problema importante es la dificultad de medición de este grado y por consiguiente de saber donde está la frontera entre la “normalidad” y la patología.

Un indicador bastante significativo para evaluar a un tecnófilo puede ser las horas al día en soledad con un equipo tecnológico, alejándose de las relaciones en sociedad o su grado de obsesión en  comprar las últimas versiones de los nuevos dispositivos electrónicos aunque sea a precios desorbitados o hacer interminables colas para comprarlo al momento solamente para jactarse de tener “lo ultimo” en tecnología. 
Esto es la NEOFILIA, o enfermedad del geek.





¿Cuales son esas tecnologías?
o   Internet: Chats, Messenger, Redes Sociales, Correo electrónico, Blogs.
o   Telefonía Móvil.
o   Consolas de Videojuegos.
o   Ordenadores
o   Televisión

¿Por qué ocurre la tecnofilia?
En general es la edad adolescente donde se dan la gran mayoría de los casos. Las causas principales para que esto ocurra son:
o   Cambios físicos y emocionales 
o   Intento de huída del mundo adulto, el cual les resulta hostil
o   Fracaso escolar
o   Descontento con su aspecto físico

¿Cómo podemos identificarla?
o   Ansiedad al intentar suspender el uso de la P.C.
o   Rasgos de impulsividad.
o   Pobreza en las habilidades sociales.
o   Disminución del tiempo destinado a dormir.
o   Se alteran los horarios de comida.
o   Problema en el trabajo.
o   Disminución de la comunicación con la familia.
o   Disminuye el círculo de amistades.
o   Complicaciones financieras.
o   Intolerancia a los estímulos displacenteros.


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